Bea: una mujer trailbuilder

Hola! Soy Beatriz y mi profesión es constructora de senderos más conocido por todo el mundo como “trailbuilder”. Llevo 12 años construyendo senderos y 8 años haciéndolo profesionalmente.

Hoy me dedico a ello por completo, es mi rutina de vida y mi trabajo. Pero no siempre fue así. Todo comenzó como un juego, algo que iba de la mano con mi gran pasión: la bicicleta de montaña.

Vivo en el Pirineos Aragonés, en el Valle de Tena en un pueblo llamado Biescas. El entorno que me rodea es montañoso, lleno de bosques muy diversos y desniveles considerables en los que la práctica de la bicicleta de montaña es brutal, un paraíso.

Empecé a montar en bici con Andrés, mi marido. Él me enseñó este mundo, por lo que le estoy eternamente agradecida. Me encantó desde el primer día, sentí una sensación que nunca antes había experimentado, recorrer el corazón de los bosques por sus senderos en bici. Qué locura, qué bonito, qué divertido, qué duro física y técnicamente. La combinación de todo me fascinó, me enamoró, este deporte era para mí. El descubrimiento de este deporte fue en paralelo con mi interés por los senderos, de dónde venían, dónde terminaban, el estado en el que se encontraban, la historia que tenían, los pueblos que conectaban en su antigüedad, para qué se utilizaban. En el lugar donde vivo hay una gran red de caminos y senderos con historias muy antiguas, la mayoría de ellos perdidos e invadidos por la naturaleza, ya que se dejaron de utilizar por necesidad. Las grandes infraestructuras como las carreteras y pistas forestales hicieron que estos quedaran en desuso. Mi curiosidad e interés se disparó, quería descubrir y conocer todos esos caminos; miraba los mapas, hablaba con las personas mayores del lugar y exploraba todo lo que podía con mi bici, muchas de esas aventuras de exploración en bici eran una verdadera odisea, jajaja. Me quedaba atrapada con la bici y tenía que salir como podía de la maleza. Enseguida, y en paralelo también a la exploración, empecé junto a Andrés a limpiar y acondicionar un sendero que estaba en un monte frente a nuestra casa: la montaña que vemos desde nuestra ventana, un sueño que mirábamos juntos desde ahí. En esta montaña existía un sendero de esos que se habían olvidado y en nuestro tiempo libre empezamos a desenterrarlo, a devolverle la vida, era perfecto para rodarlo con nuestras bicis, curvas y saltos. El viejo camino empedrado con su trazado sinuoso, adornado con diversión, mezclando la historia con una nueva historia… con respeto, construyendo.

Con toda esta romántica historia mi vida cambió, el descubrimiento y construcción de senderos, además de rodarlos con mi bici por supuesto, creció. Un hobby que con el paso del tiempo se fue profesionalizando muy lentamente. Las autoridades de los pueblos y las comarcas empezaron a ver nuestro trabajo, nosotros también se lo hicimos ver, preparando carreras de down hill primero y luego de enduro. La gran afluencia de público a estos eventos y las personas que se empezaron a ver en bicicleta de montaña por la zona llamaron la atención, ya que vivimos en lugar donde el turismo es la fuente principal de ingresos y esto que estábamos creando es un modelo turístico nuevo que funciona. Ello dio el empujón definitivo para que hoy pueda vivir y dedicarme profesionalmente al trail building.

La red de caminos ha ido creciendo, constituyendo un centro BTT en La Comarca del Alto Gallego con numerosas rutas, y la creación de infraestructuras como el bike park con bajadas artificiales, junto con los senderos que recuperamos.

En estos años he combinado la construcción de senderos con el turismo, desde mi empresa también hacemos el servicio de guías MTB y remolcamos con coches y carros a nuestros clientes. Les llevamos por los senderos y rutas que acondicionamos, nos divertimos con ellos e intentamos predicar con el respeto hacia la naturaleza, mostrar las cosas bonitas que esconden los bosques y pueblos que contienen los recorridos y disfrutar de los saltos y peraltes artificiales que construimos, que son una parte fundamental también para gozar y sentir la bicicleta de montaña.

Yo como mujer

Mi sentimiento es que solo soy una persona que hace su trabajo con amor, dedicación y lo mejor que puedo. No he tenido nunca un problema, nunca nadie me cuestionó directamente, no he encontrado barreras, soy una mujer pequeñita y de apariencia menuda, pero nunca se me puso nada por delante. Mi trabajo es duro, no quiero parecer arrogante ni creída, no me creo excepcional, pero tampoco me hago de menos y sí mi trabajo es duro, físico y no creo que sea cuestión de fuerza si no de nervio, de ganas y de AMOR por lo que hago, como cualquier otro trabajo. Me siento afortunada y agradecida por poder hacer de mi pasión mi profesión.

Aunque soy “pionera” gracias a la visibilidad y reconocimiento que Specialized ha puesto en mí, no me quiero atribuir ese título. No sé cuántas profesionales del trail building existirán en todo el mundo, pero seguro que si nos ponemos a buscar encontraremos más mujeres que lo hagan por amor y placer.

Mi futuro y objetivo es seguir haciendo lo que hago, tengo muchos proyectos en marcha que generan infraestructuras para el MTB, intento cada día concientizar a los que me rodean de la importancia de este trabajo que aporta riqueza en muchos sectores y sobre todo, conseguir el equilibrio entre la construcción y el impacto en la naturaleza.

El gran objetivo de todo lo que hago

No sobrepasar límites, crear una red de senderos que sean como venas de conexión con un sentido que sirvan de unión, donde fluya la armonía, líneas trazadas con mimo, sinuosas, por las que los amantes del MTB puedan rodar, divertirse, sentir, respirar y ver la hermosura y grandeza por la que se han adentrado. Esto es mi proyecto de vida ahora profesionalmente y si deja de ser profesional lo seguiré haciendo también.

Estoy muy agradecida de quienes han puesto los ojos en mí, mi trabajo y ponerlo en valor, por hacerme parte del movimiento Soil Searching y sobre todo agradecer y destacar este movimiento que da visibilidad a los trail builders, los héreos anónimos del MTB. Si nadie construyera senderos, las bicicletas de montaña no tendrían lugares por los que rodar.

Espero a todo aquel que quiera venir a Biescas a disfrutar de la bici y su entorno con los brazos abiertos.

Un abrazo,

Beatriz Vicente Sofín

@beitabeys

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